jueves, 31 de marzo de 2011

Práctica profesional

Entre a la práctica nerviosa, no sabía mucho que era lo que tenía que hacer, porque nunca antes había trabajado en un programa de tv. Me puse a estudiar el género de entretención para la gente en TV, nada menos que viendo programas como The X Factor, American Idol´s , entre tantos otros. Cuando iba rumbo derecho me anunciaron que debería cambiar de programa con nuevos horarios y extensiones de sábado hasta muy de noche grabando la nueva práctica profesional. Rápidamente debí integrarme a otro equipo, intentando organizar mi trabajo junto a cerca de 30 personas que conformaban quienes estábamos detrás de las cámaras, entre ellos camareógrafos, sonidistas, vestuaristas, maquilladora y muchos más. Todos constituían una parte fundamental para que el programa no se viniera a piso, todos estábamos inconscientemente conectados, ya que el trabajo de uno dependía del otro para que todo funcionara bien. En la práctica conocí demasiadas personalidades nuevas para mi, algunos muy distintos y otros realmente agradecida de haber conocido. En fin, tuve que tener un jefe, que tenía que perseguir a cada instante (no daré nombres para que nadie salga perjudicado), y a un guapísimo y simpático compañero que a veces trabajábamos en conjunto. Un equipo joven, lleno de energía, alegría, simpatía y buena voluntad, y por otro parte hombres mayores, sabios, serenos, observadores y cooperadores en silencio. Fue muy bonito vivir tanta inter-generaciones en un grupo así. Fue un equilibrio perfecto. Me reí y me alegré mucho con todos los chiquillos que filmaban, ellos tan motivados, simpáticos y creativos se dieron el privilegio de crear un grupo en facebook bautizados como Los Vivaldi, quienes fueron aumentando cada vez más su popularidad, realizando un foro social, de comunicación y creación de proyectos e ideas. Hasta una chela me tomé con los cabros. El pirata, el conejo, el calle 13, jajaja, los músicos, los artistas, todos formábamos Los Vivaldiiiii. Buena onda en general, la hora de trabajo si UFFF me tenía bastante cansada, a veces ida, aunque, creo, que siempre hice el trabajo a tiempo. Tanto fue mi pérdida de tiempo y de mente, que un día, extravié mi auto por algunos instántes, ya que olvidé donde lo tenía estacionado. Aquella experiencia me preocupó, porque sentí que estaba perdiendo mi mente, con tanto tiempo ocupándola en el trabajo. Pero luego de eso, di un giro nuevo, empecé a trabajar mi mente las mañanas para llegar alineada al trabajo, como con reiki o la activación de la glándula pineal, hermosas conexiones de luz que me dieron lo que necesitaba y mucho más. Llegando atrasada conocí a una persona tremendamente de bajo perfil, pero que albergaba mucha información trascendental para mi. Lo conocí comunicándonos, pero no desde la mente, si no desde el corazón, forma particular que no todo el mundo abre para conocer realmente. De esta forma conocí a mi nuevo amigo, un nuevo compañero de luz para mi vida. Un regalito en esta práctica. Al final el equilibrio llegó sólo, debía tocar fondo, para conectar, lo que había olvidado y perdido. La práctica terminó con algunos roces entre el equipo, pero me imagino que esto debe ser normal ya que luego de haber estado 6 semanas viéndonos prácticamente todos los días, las energías seguro que saturan y sobre todo cuando ya estábamos en el final. Hicimos un carrete demasiado bueno y prendido en casa de Andrea y los Vivaldi se organizaron para hacer videos realmente divertidos de todos los que participamos en el dating. Finalmente agradezco por el trabajo, ya que me puse en desafío a mi misma y logre contribuir al trabajo de muchos, aprendiendo a observar esencialmente el comportamiento de las personas cuando trabajan en lugares como este. Definitivamente Namasté a todos los que debieron interactúar conmigo y quienes lograron conocerme más allá del trabajo. Y bueno al final mi trabajo se resumió en: Contenido, creatividad, entrevistas y asistir a Viñuela cada vez que iba jajajja, muy buena onda él!

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